El mejor equipo fotográfico para estas navidades

Es cierto que los profesionales trabajamos habitualmente con los últimos modelos de cámaras fotográficas. Muchas veces nuestro trabajo depende de los últimos minutos de luz, el instante más rápido o condiciones meteorólogicas muy extremas. Sin embargo, cada vez más profesionales hacen fotos con sus móviles y sus cuentas en redes sociales muestran fotos de gran calidad. Calidad visual, que es la más importante pero también técnica. Ocurre lo mismo con los fotógrafos aficionados. Hay algunos tan buenos como los 'pros'. De hecho, hay exposiciones hechas con un teléfono que son extraordinarias y fotos de gran calidad tomadas por cámaras compactas y con telescopios.

Entonces, ¿por qué parece que lo más importante sea el equipo? ¿es necesario el último modelo de cámara o un objetivo hipersónico, infravioleta y servidigiestabilizado? La verdad, que hoy día cualquier cámara (y hasta algunos móviles) hacen fotos de gran calidad. Los sensores, la sensibilidad y la resolución son sorprendentes y ofrecen unos resultados inimaginábles hace tres o cuatro años.


Pero la clave está en la mirada, no en el equipo ni en la tecnología. Hay que mirar, buscar, descubrir y dejar sorprenderse por un encuentro, por una imagen. Y la luz. La luz sigue siendo la varita mágica que convierte la fotografía en algo especial. 

Algo parecido pasa con los cursos y talleres fotográficos. Gran parte de los profesionales somos autodidactas. Es decir, aprendimos (y aprendemos, en presente) a base de prueba y error. En mis inicios recuerdo que devoraban muchos trabajos de grandes fotógrafos en libros y revistas. Esa cultura visual (fundamental) sumada a algunos consejos robados de entrevistas o de amigos con más experiencia, fueron el primer paso. Después, te comprabas la cámara con los objetivos que el bolsillo podía asumir y…. ¡ a salir a hacer fotos!. Luego, revelar, ver los fallos, intentar corregir y seguir haciendo fotos. Así una y otra vez.

Hay que tener ganas
, sensaciones, tener una idea, seguir una intuición y perseguirla. Y disfrutarla. La fotografía digital no ha cambiado apenas en esos aspectos (en lugar de captación química ahora es digital, pero poco más). En la fotografía lo importante es sentir y vivir ese proceso. Y todavía lo es más en la fotografía de naturaleza. Tener imaginación, ganas de hacer fotos y dejarse llevar. Vivir la fotografía y disfrutar con las líneas invisibles, el paisaje y la luz omnipresente. Las fotos, más que 'hacerlas', hay que sentirlas. Y disfrutar del proceso, del camino. Los resultados ya llegarán, como los rayos de una aurora boreal en la noche ártica.

La foto es un autoretrato
en el norte de Canadá mientras fotografiaba auroras boreales (enero de 2013).

El lobo, el pato mandarín y las mariquitas



Cada vez tengo menos confianza en esta generación (en la que manda ahora, me refiero). Para lograr un mínimo respeto a la naturaleza, la única manera es empezar con los más pequeños. Cada vez siento más ganas de hacer fotos y escribir en esa dirección y olvidarme de los adultos.

Lo de las últimas semanas es lamentable. La permisividad de la caza en los Parques Nacionales, la muerte a tiros de un lince, la eliminación de un grupo de lobos en un zoo, el furtivismo en varios lugares y de diversas especies, el uso de venenos, el tiroteo de águilas, la amenaza del diclofenaco para los buitres, la caza de más lobos… y otras tantas cosas que han pasado en este otoño extraño. 


Un capítulo aparte son las disputas internas entre el mundo de la conservación. Cada uno defiende solo lo suyo. Lamentable (repito palabra). Como la gestión de las diferentes Administraciones en estos temas.

Lo ocurrido con los lobos en el Parque de la Naturaleza de Cabárceno es curioso: ocho lobos muertos por criterios de seguridad y ... con el objetivo de garantizar la viabilidad de esta especie. Aparte del posible error estético de procedimiento (dicho con doble o triple sentido), hay que reconocer que es una práctica habitual en los zoos, parques y otros espacios con animales en cautividad. Ni más ni menos. Lo curioso es que esos hechos, que nadie niega, tampoco
quieren que se sepa. Bueno, es cierto que esa información no quedaría muy bien en los folletos de los zoos que promocionan los ayuntamientos.

A mis dos hijos de 4 y 10 años nunca los he llevado a un zoo. Hasta el pasado año, lo más exótico que había visto Amaia eran un pato mandarín que vive en el lago de Banyoles. La peque también había disfrutado con encuentros cara a cara
con mariquitas, lagartijas y salamandras. Momentos como esos los puede vivir cualquier familia en un fin de semana cerca de las ciudades y en muchos pueblos. Las mismas sensaciones ocurren con las gaviotas, los patos azulones, las urracas o las ardillas. Algunos zoos tienen programas de conservación pero en la mayoría de los casos son las excepciones en cuanto a espacio, presupuesto e importancia.

Ver leones, tigres, gorilas, osos, lobos o delfines encerrados en pocos metros cuadrados es muy poco educativo. Un animal forma parte de su entorno. Encerrado es otra cosa; no sólo por la ética para los animales en sí, sino también por el mensaje que transmite. Algunos zoos hacen actividades de divulgación que pueden ser una buena manera de iniciarse en el conocimiento de la naturaleza. Pero no hay nada como salir allí fuera y perderse por el monte. Con arañazos, rodillas rascadas o chichones. Y que el gran triunfo del fin de semana sea ver un petirrojo.

En cuanto a la caza, hay cazadores respetuosos y cazadores delincuentes. Los cazadores que enseñan a sus hijos a disfrutar disparando a lobos, linces, zorros o águilas entran en el segundo grupo, peores que quienes que van al fútbol con bates de baseball. Sobre la caza deportiva y legal del lobo, lo más sensato sería eliminarla (en Portugal el lobo está totalmente protegido). Incluso la mayoría de los cazadores estarían de acuerdo. Pero también es imprescindible hacer unos censos fiables y una gestión independiente para saber cuántos lobos hay, dónde habitan, en qué lugares y como ocurren los daños y, con ello, hacer una estrategia de conservación a cumplir por todas las partes. La coexistencia entre ganadería y lobos es posible si hay voluntad. Y otra cosa importante: que todas las prácticas ilegales en torno a la caza se desmonten, se persigan y desaparezcan sin que engaños o intereses ocultos lo impidan.

Durmiendo con Lobos


DURMIENDO CON LOBOS. Andoni Canela y Juan Carlos Blanco.
192 páginas. 30 x 22 cm. Tapa dura. 1.250 gr. Precio: 34 € 

Reseñas e información sobre el libro en:
- Revista Leer
- El Asombrario/ ElDiario.es.
- La Vanguardia. 


Puedes comprar el libro on line AQUÍ.

http://miradasalvaje.com/


Picos de Europa, 8 de 15

Las montañas del Lobo
Ahora, a las puertas del invierno, la montaña cantábrica se cubre de nieve. Vacas, caballos y ovejas bajan a los valles a buscar refugio. Es entonces cuando los lobos se convierten en los verdaderos amos del monte. Ellos imponen su dominio en los bosques nevados y en los roquedos abatidos por el viento gélido.

Recuerdo muy bien al lobo de la fotografía. Tiene su territorio en el entorno del Parque Nacional de Picos de Europa, el único parque con lobos. Caminaba en solitario sobre la nieve en un claro del robledal. Sin hundirse, casi flotaba mientras avanzaba lentamente montaña arriba. Para los lobos, los inviernos con mucha nieve son meses de bonanza. La dureza de las fuertes nevadas, el frío y el hielo hace que sus presas (ciervos, corzos, jabalíes… ) sean más vulnerables ya sea por la falta de alimento o por la dificultad para moverse. Esas duras condiciones naturales hacen a los lobos más fuertes; les sobra la comida y la caza. La ley de la supervivencia marca el devenir del invierno

Lamentablemente en estas fechas son también habituales otros peligros para los lobos que vienen de la mano del hombre. Es ahora cuando se les persigue con más fuerza, hasta la misma muerte. Unas veces de manera furtiva y otras de manera legal y permitida. Pero hay lugares que deberían convertirse en santuarios, sitios seguros donde la naturaleza pudiera seguir su curso. Como los parques nacionales. Y entre todos ellos y de una manera especial, Picos de Europa, que fue primer parque nacional español en crearse. Los bosques de hayas y robles, las cresterías, los valles, los barrancos y toda la rica fauna de estas montañas deberían ser un ejemplo a seguir, un símbolo para la conservación de la naturaleza.

Sleeping amongst wolves. In search of the Iberian wolves

http://miradasalvaje.com/EN/tienda/books/sleeping_amongst_wolves/115.html
Sleeping amongst wolves. In search of the Iberian wolf
By Andoni Canela and Juan Carlos Blanco.
Hard cover edition. 192 pages. All texts in english and spanish. September 2014

This book contains more than one hundred photographs of Iberian wolves in in the wild that Andoni Canela has taken over the past 20 years. It includes the written stories of Canela's encounters in the field with the wolves and previously unpublished images like a pack of thirteen wolves, the mother wolf feeding her cubs, wolves nderu the snow in winter, the cubs playing in the forest, etc. The photographs were taken in the most rugged landscapes of Spain: Picos de Europa, Sierra de la Culebra, Somiedo, Degaña, Montaña Palentina and the Galizian mountains. The book contains also texts by Juan Carlos Blanco, biologist and member of the Wolf Specialist Group of IUCN, dealing with the biology and conservation of this species in Spain.

Price: 34 € plus shipping cost.
Orders: You can order you book here:

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Taburiente, 7 de 15

Cuando apareció el arco iris sobre el cielo negro no estaba claro si era el final o el comienzo de la tormenta. Como un enorme collar de paredes volcánicas, la gran caldera de Taburiente es uno de los espectáculos naturales más grandes de Europa (aunque realmente no esté en el continente europeo sino en medio del Atlántico).

Si estallaran sus paredes volcánicas cercanas a los 1.000 metros de altura, se crearía una ola gigantesca que viajaría desde las Canarias e inundaría la costa este de América varios kilómetros tierra adentro.
 
Este Parque Nacional situado en la isla de la Palma es un lugar para perderse entre bosques de pinos canarios, senderos volcánicos y cumbres rocosas. Alberga también el conocido Roque de los Muchachos (2.426 m) donde hay algunos de los mejores observatorios astronómicos del mundo.

Lobos y ganado. Lectura de domingo helado

Mientras veo caer la nieve os invito a una lectura de lobos.
Son varios textos que hablan de la relación entre lobos, ganadería y sentido común. Los primeros del blog de David Álvarez 'Naturaleza Cantábrica' muy recomendable.
En el primero, habla de la nueva gestión del lobo en Asturias (http://bit.ly/1A5bAtP) y en el segundo destaca un dato esclarecedor: en Parque Nacional de Picos de Europa los daños de los lobos al ganados afecta solo a un 0,7 % de la cabaña ganadera. Es decir, que no es ni mucho menos culpable de 'todos los males de la ganadería': http://bit.ly/1s7KlKV

Hay otro enlace de los investigadores norteamericanos R.B. Wielgus y
K.A. Peebles sobre un estudio de 25 años con lobos en Estados Unidos. La investigación apunta a que eliminar lobos rompe las manadas y lo que hace es posteriormente aumentar el número y el área de los ataques al ganado. Muy interesante: http://bit.ly/12wRj6c

Y por último, vale mucho la pena leer este breve texto del gran Joaquín Araujo: http://mun.do/1xMFAvW

Monfragüe, 6 de 15

Se levanta la niebla en Monfragüe y los primeros rayos de sol tiñen de rojo este amanecer de primavera. Al fondo, observo a los buitres negros en sus nidos sobre las encinas y a una águila imperial que cruza volando los meandros del río Tiétar. Sobre el agua, nutrias, somormujos y cormoranes se desplazan con suavidad.

Este Parque Nacional es uno de los mejores ejemplos de bosque Mediterráneo en España. Es un paraíso para las aves rapaces y también para otros cientos de especies animales, con o sin alas. Con la vuelta del lince ibérico sólo hará falta que regrese el lobo y reconquiste sus viejos territorios. Entonces, el concepto "salvaje" se grabará todavía con más fuerza en sus roquedos y florestas, por encima de las vallas, los cercados, las alambradas y las puertas que se cierran en medio del monte.

El magnetismo que irradian montañas, bosques, valles y ríos es enorme. La naturaleza nos superará y logrará sobrevivir al maltrato que sufre constantemente. Las malas leyes y las malas decisiones tendrán su final. Para entonces, esperemos que hayan hecho el menor daño posible y que parques nacionales como el de Monfragüe, Picos de Europa o Cabañeros, logren mantener sus valores naturales intactos.

Cuando un burro entra a tu casa sin llamar

Ayer por la tarde tuvimos una visita especial. Es un viejo amigo con quien muchas veces nos hemos encontrado en la calle, paseando por el monte o en los prados pero es la primera vez que viene hasta la misma puerta de casa. El caso es que este burro, que también es vecino y conocido desde hace muchos años, ha encontrado el portón abierto y (suponemos) atraído por el olor o el color atrayente del pasto, ha decidido entrar. Unai y Amaia que estaban jugando por ahí con unos troncos, nos han gritado ilusionados desde fuera. Meritxell y yo hemos salido al el balcón y hemos visto como el burro comía la hierba delante mismo de la puerta. Y, como si se tratara de un un kiang (el asno salvaje de las montañas del Tíbet), he ido rápido a por la cámara para hacer una foto antes de que desapareciera. Un minuto después, ahí seguía nuestro amigo.

Con burros como este precioso asno pirenaico, la acepción de 'burro' gana carisma, cercanía y buen rollo. Y ya puestos a ser justos con los burros, la verdad es que no se merecen la mala fama que tienen, por muy tozudos que sean. De hecho, la tozudez, la obstinación y no dar el brazo a torcer es fundamental en los grandes pensadores, descubridores e investigadores humanos (aunque, también sea cierto que la cabezonería de otras mentes no tan lúcidas nos puede llevar al desastre).


Las diferentes razas de burros que hay en la Península son una de esas buenas historias que hay que contar. Y para quien no lo sepa, los burras son tan buenos defensores de los rebaños ante el ataque del lobo como lo son los mejores mastines.

Perros sanguinarios y tristes parques nacionales

Miro por la ventana este mañana de sábado y veo un paisaje de montaña con las primeras nieves del otoño. Me cuesta resistir las ganas de salir a buscar a los rebecos en la nieve fresca, caminar monte arriba, hacer algunas fotos y disfrutar de esta vistas del Pirineo. Pero después de ver, leer y escuchar la actualidad más reciente no puedo evitar hacer algunos comentarios.

La modificación en la ley de Parques Nacionales lleva consigo muy malas noticias. Ahora, la caza y otros usos potencialmente dañinos tendrán carta blanca en los parques nacionales españoles. Si la figura de Parque Nacional tiene (entre otras muchos valores) un simbolismo especial, estas medidas atacan directamente a ese símbolo. O más bien, se lo cargan. A quien toma esas decisiones o no le importan en absoluto lo que representan o tienen otros intereses. O las dos cosas. Este fin de semana
los parques nacionales están mucho más tristes.

También durante estos días, en Asturias, otra modificación de ley abre la barra libre para matar lobos. Mientras, en Cantabria y Castilla y León se continua con la persecución visceral y politizada contra el lobo, sin base ni justificación e incluso se quiere extender al sur del Duero. En Euskadi la persecución oficial es un sin sentido. En La Rioja desaparecen los lobos si saber como. En Ávila, un puñado de lobos son más peligrosos, para algunos, que la peste negra. Quizás, hoy en día, es en Galicia donde saben convivir más con el lobo. En unos meses iré a pasar un tiempo por allí, a volver a visitar a viejos amigos y a ver como están los lobos por allí.

Más hacia el Este, en Cataluña, estos días ha ocurrido un hecho interesante. Algo que venía sucediendo en una zona del sur de Lleida en las últimas semanas: cientos de ovejas muertas por cánidos salvajes. "Destripadas a mordiscos", muertas por asfixia o agonizando bañadas de sangre. Pero allí no hay lobos desde hace siglos. En este caso, los autores son los perros asilvestrados, mucho más peligrosos y mortíferos que los lobos. Estos perros no tienen miedo al hombre. Esos perros han vivido con el hombre. En este último caso, uno de los ganaderos ha decidido ir a dormir con sus ovejas para protegerlas. En un pueblo cercano más de cien ovejas se mataron de la misma manera unos días antes. Este asunto, el de los perros asilvestrados es uno de los problemas graves a los que la ganadería y el medio ambiente se enfrenta en toda España. Y sin ningún tipo de duda (hay varios estudios que lo demuestran) estos perros causan muchísimas más daños que los del lobo. Y eso ocurre a lo largo de toda la Península Ibérica, no solo en territorios loberos.

La foto es de una oveja muerta en 'tierra de lobos'. La muerte, según el pastor de Soria que me lo contaba, la habían causado una grupo de perros.


Podéis leer más sobre estos temas en estos interesantes enlaces:
http://www.lavanguardia.com/natural/20141112/54419821917/caza-prolongara-parques-nacionales-2020.html
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/11/05/catalunya/1415228017_871783.html
http://www.naturalezacantabrica.es/2014/11/los-cazadores-asturianos-podran-matar.html

Timanfaya, 5 de 15

En la isla de Lanzarote hay vida en la lava. Los volcanes duermen desde hace unos 200 años pero siguen muy vivos. Enormes calderas, gigantescos cráteres, conos, tubos, túneles y grandes campos de cenizas volcánicas forman un paisaje que parece de otro planeta. Pero, en realidad, es aquí mismo donde se encuentra el origen de la Tierra. Y de la vida.

Recuerdo mis paseos entre las grandes bombas volcánicas y las extensiones de lapilli. Esas rocas negras y otros piroclastos están cubiertos de líquenes de todas las variedades, colores y formas creando una obra de arte natural sublime. Por momentos, me traslada a los templos zen de Kyoto (donde hay jardines construidos con rocas que representan paisajes reales a pequeña escala) con los que quedé maravillado en mi primer viaje a Japón. Sin embargo, lo campos de lava del Parque Nacional de Timanfaya son grandiosos, casi infinitos y muestran la grandeza constructora y destructora de la naturaleza.

Ordesa y Monte Perdido, 4 de 15

Fue el Fue el primer Parque Nacional (el segundo, nota rectificando abajo) y sigue siendo una de las mayores maravillas naturales de Europa. Y del mundo. Situado en el Pirineo Central, Ordesa y Monte Perdido alberga una veintena de picos que superan los tres mil metros de altura He perdido la cuenta de las veces que he estado en estos parajes. Siempre he vuelto maravillado ante tanta belleza. Y volveré.
Esa tarde de invierno miraba hacia el cielo. Observaba el vuelo de un quebrantahuesos que se elevaba por encima de las espectaculares cumbres y glaciares cubiertas de nieve. Las térmicas transportaban al gran buitre-comedor-de-huesos hacia el más allá. No importaba que hiciera 15 o 20 grados bajo cero. Subía suavemente y con una sutileza insuperable. Sin esfuerzos.
Jamás el hombre podrá igualar el vuelo de las aves, por mucho que se esfuercen los ingenieros aerospaciales. Y tampoco los arquitectos más reconocidos podrán construir unas paredes con la belleza reveladora de las murallas rocosas de Ordesa.


NOTA: Ordesa y Monte perdido fue el segundo Parque Nacional declarado el 16 de agosto de 1918. Unos días antes, el 22 de julio, se creaba el de La Montaña de Covadonga (Picos de Europa), el primer Parque Nacional en España.

Garajonay, 3 de 15

Las nieblas siempre me han seducido. Y estas brumas creadas por los vientos alisios en los bosques de la isla de la Gomera son prueba de ello. La laurisilva es lo más parecido a una selva tropical que existe en Europa. Está formado por árboles como laureles, tilos, paloblancos, viñátigos y diferentes especies canarias de tejos, madroños, sauces y hayas.

La fotografía la hice a última hora del día mientras buscaba a la paloma turqué, un ave endémica de Canarias. Los azules de la niebla contrastan con el verde brillante de los helechos gigantes y el musgo de los troncos de este bello bosque subtropical. El viento húmedo y fresco del Atlántico asciende por los roques volcánicos de esta isla y crea un mar de nubes en continuo movimiento.

Tablas de Daimiel, 2 de 15

Joya: adorno de oro, plata o platino, con perlas o piedras preciosas (…) usado especialmente por las mujeres - extraído de la RAE

Y ¿un collar de gotas de rocío con hilos tejidos por una araña?

En ese amanecer de invierno, la niebla creaba un halo de magia fantástica, de cuento de hadas. Los cantos de las fochas, martines pescadores, avocetas, cigüeñuelas, azulones, pollas de agua, garcillas bueyeras… y decenas de aves acuáticas lograban un banda sonora insuperable. 


Durante aquellos días
, caminar por las viejas pasarelas de madera de las Tablas de Damiel era caminar dentro de un sueño.

Cabañeros, 1 de 15

He visitado el Parque Nacional de Cabañeros en varias ocasiones. Algunos de los momentos fotográficamente más memorables que he vivido ocurrieron en este parque. Allí fotografié mi primera águila imperial y también pude observar por vez primera los espectaculares rituales del celo del buitre negro. 

Esta fotografía, tomada desde un punto alto de la sierra, muestra el típico paisaje de la 'raña' salpicado por encinas. Esta especie de sabana-dehesa es la marca de este Parque Nacional que muchos comparan con el Serengeti. Buitres negros, buitres leonados, águilas imperiales y enormes grupos de ciervos son algunos de los animales más representativos de Cabañeros.
Esta zona de los Montes de Toledo es también territorio histórico del lince aunque el gran felino ibérico se extinguió a finales del siglo pasado.

Las notas de la libreta de campo de ese día me refrescan la memoria. Desde el lugar donde hice la foto observé a simple vista, y con la ayuda de prismáticos, a 43 venados, 2 zorros, 4 jabalíes, 8 conejos, 9 perdices, más de 20 cigüeñas blancas, 40 buitres leonados, 18 buitres negros, 6 cernícalos, 2 águilas culebreras, 3 alimoches, 4 aguiluchos cenizos y una pareja de sisones. También, tengo apuntado que comí un bocadillo de queso manchego y que dormí la siesta bajo una viejo quejigo
(y no lo pone, pero creo recordar que llevaba la bota llena de Cariñena...)

Fue un día más entre las dos semanas que pasé trabajando y disfrutando de este auténtico paraíso mediterráneo.

De Doñana a Cabañeros

Desempolvo un vieja diapositiva de un atardecer de otoño en el Parque Nacional. De la misma época que la del lince ibérico. Un zorro intenta cazar un ratón concentrando toda su atención en el punto donde ha visto desaparecer al roedor.

Lince ibérico, caza y parques nacionales

El tiempo se detiene en el Parque Nacional de Doñana.
Y un lince se deja observar por unos instantes. Su mirada, profunda e inquietante.
Cuando fotografié a este lince ibérico en los años noventa tan solo quedaban un centenar de linces vivos en toda España. Era el momento más crítico para la especie. Al mismo borde de la extinción.

Hace pocos días se mató un lince por disparos en Castilla-La Mancha. Un 'error' en una cacería legal de zorros en una finca privada. Y esta misma semana una enmienda a un proyecto de ley abre la puerta a la caza en los Parques Nacionales. ¿Una casualidad? o ¿un mensaje? No es casualidad que haya tantos errores y accidentes de caza (las estadísticas dan vértigo) ni que se quiera cazar de por vida en algunos lugares como el Parque Nacional de Cabañeros.

Soy buen amigo de algunos cazadores. Varios son respetuosos, conservacionistas convencidos y amantes de la naturaleza. Jamás dispararían al bulto para matar a un lince o a un águila pescadora (muerta en el Delta del Ebro hace dos semanas). Pero esos 'errores' y otros muchos ocurren con gran frecuencia.

Abrir puertas a la caza en los Parques Nacionales no tienen ningún sentido. Hay que mantener algunos lugares como santuarios por lo que representan, por lo que significan. Ese es un motivo más que suficiente en una sociedad en la que ya uno no se cree nada, en que la honestidad parece haber desaparecido y que no se respeta casi nada. Que la Naturaleza tenga un refugio es necesario. Que sean un símbolo, que sirvan como modelos. Un orgullo para todos. Esa es una función que pueden tener, entre otras, los parques nacionales.

Porque una cosa es regular un espacio natural y la otra la caza deportiva. Los cazadores tiene lugares y oportunidades para demostrar que es una actividad compatible con la conservación (que lo es) pero que no sea en los Parques Nacionales. Y cuando la caza es necesaria para controlar algunas poblaciones de ungulados (como puede ocurrir en Cabañeros u otros lugares) que los criterios y decisiones sean técnicas, libres y tomadas por especialistas. Y no con otros objetivos.

PD: Era un viejo lince de gran envergadura. De mota gorda (tipo leopardo) y con unas barbas largas y espesas. Fuerte, elegante, orgulloso, observador. Bello. Tan solo pude hacerle dos o tres fotografías en los pocos segundos en que lo observé y se cruzaron nuestras miradas. No volví a verlo durante los dos semanas siguientes que estuve en Doñana. Al regresar a casa, pocos días después, recibí una llamada de teléfono. Malas noticias, el animal había sido atropellado en una carretera del Parque Nacional.

Madrid, Tierra de Lobos

El martes en Madrid hablaremos del lobo. Presentación del libro 'Durmiendo con Lobos' en el Museo Nacional de Ciencias Naturales junto a Juan Carlos Blanco. 21 octubre a las 19 horas. 

Si no estáis en Madrid y os interesa comprar el libro u obtener más información podéis enviar un email a andonicanela@gmail.com

Aquí podéis leer una reseña de La Vanguardia sobre el libro.

Pumas en Patagonia

Hace un par de días pude por fin ver el reportaje sobre el puma publicado en el Magazine. Cuando salió hace unos meses, estaba en Namibia y me fue imposible localizar un kiosco donde lo tuvieran.
Esta es la portada. La foto es de un puma a la orilla de un lago del PN Torres del Paine, en la Patagonia chilena. Es el viejo macho dueño de un enorme territorio y me lo encontré en un par de ocasiones. Fue el puma más grande que observé en esos tres meses de trabajo de campo. Allí, los pumas que viven en los límites del Parque Nacional tiene una especie de salvoconducto que les garantiza la supervivencia. Sin embargo, en las estancias ganaderas cercanas la persecución de los pumas es muy parecida a la que sufren en España los lobos. Ocurre en Chile y todavía más en Argentina. Y el motivo es el mismo: el ataque al ganado.
Durante el viaje pude ver como los ganaderos intentaban proteger a sus rebaños de los pumas y también como existen acciones pioneras con perros mastines (con mucho potencial en la defensa de las ovejas) y se estudian las relaciones del puma, el ganado y los guanacos, su presa principal. También escuché de primera mano crónicas de la caza de pumas en las que se utilizan muy diversas -e ilegales- maneras (perros, veneno, diferentes tipos de trampas, etc.).
El puma es un felino elegante, ágil y muy fuerte. En muchos lugares de Latinoamérica le llaman León o 'León de montaña'. Vive a lo largo del continente americano desde Alaska al sur de la Patagonia. Es el gran felino de las montañas junto a su primo asiático, el leopardo de las nieves.


El enlace directo al reportaje en el Magazine, versión on line: http://www.mgmagazine.es/historias/reportajes/caza-con-puma